La realidad de mi presente.

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Observando por la ventana, mi mirada topó con una mamá corriendo con sus hijos hacia el colegio, y los autos pitando  yendo a gran velocidad, pasando las luz roja del semáforo, otros mas saliendo de casa por llegar a tiempo a sus labores, la universidad, y que se yo cuanto mas… de modo y manera que así pasa la vida: corriendo.

Vivimos entre tejidos y costuras; tejemos ideas y cosemos nuestras vidas rotas, (si a caso lo hacemos, sino vamos descosidos en la vida) vamos ansiosos  con esa ansia de un logro o una victoria, por ganarle a otros, en esa competencia que marca la sociedad, y que nunca queda satisfecha para nadie, si te evalúa un jefe te exigirá mas, si te ve un líder, ya tendrá lista la meta siguiente, si te fijas en otros crecerá la competencia donde nunca se saciará esa bolsa llamada inconformidad, alimentada por conquistar y ser número 1, por el contrario la ansiedad vive, late, haciendo gala de su presencia en tu cuerpo, la manifestación real es la enfermedad, o el estrés, si ese que nos acerca al infarto, o al desorden porque vivimos en incoherencia.

Cuando la personas viven “programadas”, viven en automático van ansiosas buscando “ser” ante los demás en apariencias y hacer mejor las cosas, ante-poniendo la exigencia, de poseer, de ordenar y controlar todo!!!! sin darse cuenta que viven sin disfrutar, sin conocerse, cayendo en un espiral de insatisfacciones, con gran cantidad de deudas acumuladas, emocionales y económicas; buscan la felicidad donde no existe, alimentando solo esa inconformidad que da la insatisfacción de poseer.

Las necesidades y cada exigencia que cada uno se impone, corre por tu sangre, vive en tus neuronas, porque no existe alguien en el mundo que te imponga algo, solo tu mismo,  sin darte cuenta peleas una libertad, de “vivir”, sin vivir y viviendo atado a cada una de tus necesidades.

La vida es una, el presente es ahora, vivimos con el miedo, a dejar todos nuestros recuerdos pasados que sostienen los programas mentales, como si fueran ropas que vamos luciendo por la calle con orgullo, esas viejas creencias que nos dan de alguna manera pertenencia a una clase social, que nos desconoce por nombre, aunque nos conozca por etiqueta, o marca; quizás vivir en libertad es navegar contra corriente en este mundo con cause acelerado a las crisis existenciales, dadas por corrientes filosóficas, religiones, porque tal o cual es la mejor; donde los terapeutas, los facilitadores de procesos de cambio, los psicólogos, coaches  así como especialistas tienen repletas sus salas, de personas insatisfechas que no se reconocen, perdidos en el camino de la vida, cuestionando hasta su sexualidad.

Vivir libre, es ser dueño de uno mismo, conocer nuestro poder haciendo uso de el, porque nadie “debiera” tomar decisiones que solo tu mismo puedes hacerlo, esa es libertad, cuando se abre los ojos siendo consciente iniciamos por caminar liberándonos del pasado, de los viejos hábitos y creencias, todo aquello que ya no existe, que limitó la experiencia de vivir emociones nuevas experimentando y cometiendo errores que abrieron mi capacidad creadora, conectando con mi intuición y mi cuerpo a la hora de decidir; experimentar mi realidad, conectando  cada uno de mis sentidos a la naturaleza, esa que es sabia, mostrando todos los días su poder a pesar de que como seres dominantes pretendamos cambiarla, porque ella siempre nos obliga regresar al origen. Despierta, es momento, deja de exigirte tanto, disfruta la vida, ve a tu paso, en tu propia carrera no en la carrera y carril de otros, de la misma manera que trasladas e imprimes la misma exigencia a los tuyos, a los que te rodean o conforman tu equipo. El mejor detector de todo esto, es tu cuerpo, pregunta:

¿Como está mi nivel de estrés y ansiedad?

¿Soporto y tolero este nivel de estrés que  maneja mi cuerpo?

¿De que manera se ha manifestado, la reconozco o la justifico y la duermo mediante fármacos?

¿Soy presa de mi situación económica?

¿Mis pensamientos están basados en la carencia y necesidad por tener bienes materiales?

¿De que manera puedo comenzar a parar esta carrera desmedida de insatisfacción? 

San Juan de la Cruz, hizo referencia a la purificación de la memoria, solo se refería a la purificación de toda las emociones, a no quedar atrapados en los recuerdos, ni vivir el sufrimiento de la añoranza, es aprender a soltar el pasado, es ir quitando velo por velo, para descubrir un nuevo universo, eso es saborear la vida, disfrutar viviendo la libertad de tu presente. 

Hasta Pronto!! 

Gaby Olivera

Gabydeas®

Source: internacional

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